En esta semana estuve trabajando con una compañera del trabajo con la que me relaciono mucho, ella tiene mucha anciedad por la comida y es un poco gordita, me propuse insentivarla a tener una mejor alimentación donde le hice ver las causas de su gordura y las consecuencias que esta podría acarrear si segue con ese estilo de vida, le hable de lo importante que es ella para su esposo e hijas y la necesidad de tener una buena salud, comparamos fotos del presente con algunas viejas donde ella era una persona delgada y estuvimos comentando lo bién que se sentía tener esa silueta, tanto en apariencia porque la vanidad es buena cuando se sabe manejar como en actividad física, todo lo que su cuerpo le permitía lograr antes de engordar y lo poco que se enfermaba por tener una alimentación saludable.
Indudablemente obtuve muy buenos resultados ya que ella estuvo en total acuerdo con migo, hablamos un poco todos los días sobre el tema y le conseguí información para que estuviera enterada de la situación. Al concluir la semana estaba comiendo ensaladas y me comentaba lo difícil que era para ella esa situación, logré que sacara una cita con un nutricionista y le comenté lo valiosa que era ella como compañera, amiga, esposa, madre y la necesidad de valorarse como mujer.
Ya pasaron dos semanas desde mi primera charla con ella y estoy muy felíz porque e visto el cambio en su alimentación y siento la necesidad de seguirla apoyando, más que una compañera es una amiga y me siento exitosa por el logro.
1 comentario:
Exc Karen, así es se debe seguir motivando resaltar todos los aspectos positivos que tiene, ya que muchas personas llegan a un punto en que solo ven "el punto negro en la hoja blanca".
Y es importante como coaching conocer las necesidades que ella tenga para así poder dar la capacitación o herramientas necesarias para ayudar a su crecimiento personal.
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